Publicado: 28 de Diciembre de 2017

Invertir en oro para este 2018 es una inversión segura. Te explicamos por qué a continuación.

Problemas bancarios

Se cumplen 10 años de la crisis financiera de 2008, pero lejos de haber solucionado la causa del problema, todos los parámetros han empeorado. Bancos y Gobiernos se van rescatando mutuamente a costa del resto. Desde la crisis de la deuda de Grecia, hasta diciembre de 2017, el BCE ha sobrepasado el límite de bonos adquiridos a Italia por la crisis bancaria y a España por la crisis política de Cataluña. Una nueva crisis, de magnitud mayor aún que la de 2008 es más que probable en 2018.

Problemas de inflación

Los precios están cogiendo impulso. El Banco Central Europeo han creado cantidades astronómicas de euros que por el momento han quedado atrapadas en deuda estatal y activos financieros, y está atrapado entre la espada de la deflación y la pared de la inflación. Si no continúa el grifo de euros abierto provocará una nueva crisis de bonos y caídas en las bolsas que pueden terminar por desestabilizar gravemente la Unión Política Europea y el Euro.

Problemas políticos

La estabilidad política en la UE es el único respaldo del Euro y, desde el comienzo de la crisis de hace 10 años, la UE está en proceso de desunión: La salida de Reino Unido de la Unión europea (#Brexit), el ascenso de los partidos anti-UE a Gobiernos como los de Austria, Hungría, Finlandia, y su gran crecimiento en Holanda, o la misma Francia (Frente Nacional de Marie Le Pen), a lo que se suma el problema de la independencia de Cataluña, la crisis europea de los refugiados procedentes del norte de África y Oriente Medio, etc. Las probabilidades de que cualquiera de los acontecimientos desencadene la desintegración europea son suficientes como para plantear la posibilidad de que el Euro no exista dentro de 5 años, al menos no como lo conocemos ahora.

Ahorros y Pensiones

Los fondos administrados, las instituciones de ahorro tradicionales, los fondos de pensiones, las compañías aseguradoras, etc. están sujetas a una regulación que proteja a inversionistas, ahorristas y pensionistas del mal hacer del gestor de sus fondos. Por ello, el catálogo de productos en los que les está permitido participar tiene restricciones como: solo productos con calificación AA o superior en las agencias de rating internacionales, o la participación en acciones de empresas cuya capitalización sea mayor de 100.000 dólares. Pues bien, Todo este dinero institucional privado se ha visto obligado a llenar sus carteras con activos sobre-valorados (tanto bonos como acciones o índices bursátiles) que, una vez los bancos centrales retiren sus medidas de liquidez extraordinarias (Quantitative Easing), provocarán pérdidas cuantiosas y quiebras.

Comprar Oro es comprar un seguro

Comprar oro físico y almacenarlo fuera del sistema bancario es un seguro contra la quiebra del sistema bancario, contra la inflación de la moneda de curso legal forzoso (euro), contra la pérdida de poder adquisitivo de los ahorros, y contra la hiperinflación (la pérdida de confianza en la moneda de curso legal forzoso, como está ocurriendo en Venezuela. La clave está en que el oro ha de almacenarse fuera del banco, porque el día que el banco decida no abrir las puertas, lo que haya en su balance será liquidado